- Establecer un vínculo de unión entre las poblaciones asentadas en el sur de España, las del Parque Nacional de Alhucemas (Marruecos).
- Aportar mayor variabilidad genética, ya que se trata en su mayoría de ejemplares reproductivos no emigrantes.
- Recuperar espacios de cría perdidos en los años 90.
- Ofrecer lugar de descanso y alimento durante las migraciones desde el norte de Europa hasta África.
- Reforzar la única pareja que vive en las islas Chafarinas (Melilla).